lunes, 25 de marzo de 2013

Gracias






Es muy difícil deciros algo que os aporte cualquier cosa que vosotros mismos no nos hayáis dado a lo largo de esta semana. Antes de marcharnos mañana, queremos daros las gracias por muchos motivos:

GRACIAS por habernos acogido tan generosamente, por abrirnos las puertas de vuestro hogar, por hacernos sentir que también es el nuestro.

GRACIAS por compartir cada día la mesa con nosotros, al igual que hizo Jesús con los apóstoles, y por todos los alimentos que nos habéis proporcionado y que hemos degustado en vuestra compañía.

GRACIAS por permitirnos colaborar con vosotros en las tareas del hogar, aunque a veces hayamos podido ser más un estorbo que una ayuda.

GRACIAS a los residentes, a todos y cada uno, por habernos permitido aprender de ellos y crecer como personas.

Y, finalmente, GRACIAS a todos los miembros de la comunidad de ONUVA, a todos sin excepción, por habernos ayudado a crecer y profundizar en nuestra fe; por habernos mostrado el verdadero evangelio de Jesús de Nazareth; y por hacernos creer que otro mundo -el Reino de Dios- es posible. GRACIAS por acogernos una vez más y hacernos sentir como hermanos vuestros. GRACIAS.


Marta, Marcos, María, Ángel, Bea, Joaquín,
Antonio, Martín, Santi.

A María Artillo... desde Onuva




Querida María. 

Ha pasado mucho tiempo, y no es fácil empezar. Te escribimos desde Onuva, donde todavía te recuerdan. Han cambiado algunas personas aquí, pero el césped, los bancos de piedra, el amor y la paz parecen los mismos que conociste 8 años atrás. Se respira el Espíritu de Dios.


Ha pasado mucho tiempo, y hemos cambiado. Ahora somos capaces de vivir con calma la herida dolorosa que quedó, y podemos también recordar tus pasos y tu nombre con alegría profunda, porque nada fue en vano.

Ha pasado mucho tiempo, y tú también, con nosotros, has cambiado. Es cierto que al inicio andábamos confundidos pensando que todo en ti se había detenido a los 17. Hoy, en cambio, sabemos que has vivido, que has hecho camino con nosotros.

Permítenos el torpe ejemplo, pero eres, sigues siendo, como el mejor de los libros: ese que no se consume ni se acaba, que se lee y se relee, que muestra a cada lectura nuevas luces, nuevas palabras, nueva vida.

El libro de tu vida, María, no ha terminado de escribirse, porque tus padres, tus hermanos y nosotros seguimos leyendo en él nuevas páginas. El libro de tu vida, María, no ha terminado de escribirse, porque se continua escribiendo en los libros de nuestras vidas, que también son tuyas, y de Dios.

Desde Onuva, con amor....

Santi, cmf
Martín, cmf

viernes, 22 de marzo de 2013

Puentes


Día 6. Viernes 22. Puentes.

Éste ha sido el último día aquí en Onuva. Hoy de nuevo apareció la lluvia, y con ella vino la alegría. El trabajo de campo quedó definitivamente aparcado, y fue sustituido por una mañana de cantos y bailes en el salón. Sin vergüenzas, sin nada más que nuestros cuerpos, voces y corazones haciendo de la vida compartida la mejor melodía. Y, como no, al ritmo de Dios, el único al que buscamos, el único que ofrece un sentido pleno a la confusión que a veces quiere dominar nuestras vidas jóvenes, el único que nos ama hasta la cruz.

Y esto mismo celebramos en la tarde, participando en la misa con la comunidad. Dios que se hace hombre y se abaja para lavar los pies (como celebramos ayer) y ama hasta dar su vida en la cruz. Este mensaje del Evangelio de Jesús lo hemos descubierto actual en la vida de “Onuva”, y la vida que hemos encontrado nos ha permitido comprender mejor esta Palabra que quiere ser realidad también en nuestra tierra. Y, como la realidad siempre es concreta, hemos tratado durante la tarde de elaborar personalmente un pequeño “programa” que nos ayude en nuestro retorno, en el que poder plasmar algunos elementos que nos ayuden en el día a día, que sean puentes que acerquen lo mejor de Onuva a Don Benito.

Terminamos el día con un momento especial. Queda éste oculto en el silencio.





Detalles y destellos


Día 5. Jueves 21. Detalles y destellos

Anoche caímos en la cuenta de nuestra realidad. Tras estos días primeros, ya pasado el ecuador, tenemos el peligro de bajar en tensión y profundidad. Por eso, hoy empezamos el día con nuevos propósitos, con el deseo de cuidar los detalles, de ser buenos samaritanos con aquellos más solos, de ser prójimos de quienes nos necesitarán. Y, ciertamente, hemos tratado de poner los propósitos en práctica a lo largo de la mañana.

Llevamos unos días muy intensos. Ya nos queda lejos el día de la llegada. Estamos notando cambios en nuestras vidas, los cuales aparecen como destellos y se manifiestan en nuestro entusiasmo, en nuestra capacidad de darnos más y mejor, de estar disponibles.

Va apareciendo en nosotros, además, el más sano de los temores, el temor a olvidar, a no descubrir el puente que une Onuva con Don Benito. Pero para eso todavía quedan dos días. Ahora, como siempre, nos toca vivir.






Vuelve el sol y el trabajo


Día 4. Miércoles 20. Vuelve el sol y el trabajo


En el día de ayer fue la lluvia co-protagonista de la jornada, y por ello pasamos más rato con los residentes. Hoy, en cambio, el sol nos invitaba a afrontar los trabajos de campo que habían quedado interrumpidos. No es fácil para nosotros, que somos algo inexpertos, pero poco a poco se va notando más ilusión a la hora de afrontar estos trabajos. Nos estimula para crecer el testimonio de la comunidad, las reuniones den grupo y, en definitiva, el amor por las personas que vamos conociendo y que Dios va poniendo gota a gota en nuestro interior.

Así, la mañana ha transcurrido con normalidad. La tarde la hemos dedicado para ver una película muy impactante, relacionada con la comunidad del Anav: Romero. Se muestra en ella el testimonio de este obispo salvadoreño que entregó su vida siguiendo la llamada que Dios le dirigía a través de los más pobres. Nosotros, como él, estamos llamados a dejarnos transformar por Jesús, presente especialmente en los últimos, en los pobres, en los olvidados de la historia universal, en los nadies de Eduardo Galeano:


“Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre,
muriendo la vida, jodidos, rejodidos.
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal,
sino en la crónica roja de la prensa local.
Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.”





miércoles, 20 de marzo de 2013

Palabras


Día 3. Martes 19. Palabras

Son muchas las palabras que decimos y escuchamos a lo largo de las horas. ¡Y son muchas horas las que pasamos juntos! Palabras cotidianas, palabras inesperadas, palabras que nos hacen pensar, palabras que nos levantan, palabras que ofrecen y que piden, palabras a gritos y palabras mudas, palabras que calan hondo, palabras que cuestionan, palabras que no entendemos y palabras con las que conectamos.

En medio de muchas, hoy destacamos las de Carmen y José Cipriano, dos de los cinco novicios de la comunidad. La primera, murciana de 19 años. El segundo, salvadoreño de 26. Sus palabras, sencillas y profundas,  nos han asombrado. Nos han mostrado sus procesos de vida, nos han abierto a nuevas realidades –algunas de ellas muy duras-, han sembrado interrogantes en nuestros corazones, han puesto sobre la mesa lo incomprensible de una llamada al servicio radical, lo lejano de una vida entregada por amor; y lo más misterioso de todo, lo han hecho de forma que los entendiéramos e incluso nos identificáramos con ellos. La palabra más sublime es, sin duda, la que puede ser pronunciada con una mano tendida y apenas una sonrisa. Así, sin duda, es como hablaba Jesús a sus vecinos.

Dedicamos, por último, una palabra de agradecimiento a todos nuestros padres (a todos hemos intentado llamar hoy). También a todos los “joseses” que conocemos y queremos. Por último, a todos los que, de una forma o de otra, dan su vida como padres de quienes los necesitan.




Arrancando

Día 2. Lunes 18. Arrancando.


Ayer iniciamos nuestra experiencia. Pero el día de hoy no hemos dejado de aprender. Por la mañana hemos afrontado nuestros primeros trabajos. Nuestra labor se orienta en tres líneas, la presencia directa con los residentes, tanto en la casa como en los talleres que realizan; las actividades dentro de la casa con las que intentamos aliviar algo del trabajo que la comunidad de Onuva realiza cada día; el trabajo en los exteriores de la casa, que iremos desarrollando cuando el tiempo lo permita.

Además, por la tarde, hemos podido conocer más sobre la historia de Onuva y sobre la vida de sus miembros. Todo ello gracias a las palabras de Pepe, iniciador -aunque siempre acompañado- de esta historia de Dios. Este testimonio nos permite comprender que Dios sigue llamando a gente de todos los lugares para que sean discípulos de Jesús con los últimos, y para que desde ellos le acojan.

Hoy nos sentimos más Iglesia, y quizá estemos empezando a descubrir el reino de Dios. Quizá sea cierto que Él está cerca de los que parecen no contar para nadie. Quizá nos vamos convenciendo de que Dios es una buena noticia para los perdidos…



lunes, 18 de marzo de 2013

Hemos comenzado. Estamos bien.


Día 1. Domingo 17. Llegada

Hemos comenzado. Estamos bien.

La ilusión crece. Deseamos caminar, y caminar juntos. Tenemos diversos rostros, es verdad. También nuestro equipaje es distinto. Traemos las maletas cargadas de pasado, de nombres, actividades, conflictos, sonrisas, traumas, y algunos huesos rotos. Pero lo que hemos vivido antes, lo viejo, está llamado a iluminarse en esta semana. Lo nuevo ha comenzado. Nuestro diario se llena de nombres, nuestra memoria de rostros, nuestro corazón de palabras hechas gesto: la acogida de la comunidad del Anav, de los pobres; la ayuda de quien, sin hablar, transmite vida; la esperanza contagiada en abrazos; el fuego que se aviva en nuestros cuerpos cansados y trata de llenar cada rincón.

Hemos comenzado. Sí. Estamos bien.

Vamos conociéndonos, encontrándonos con la comunidad, aprendiendo de los residentes, descubriendo que la eucaristía y la vida juegan a entrelazarse donde la voz de Dios se hace pan compartido entre hermanos.

Hemos comenzado. Es verdad. Estamos bien.

Guíanos Jesús, en esta experiencia, para que los hilos que muevan nuestra vida no sean los de egoísmos, miedos, máscaras o envidias, sino los hilos de la entrega y del amor a los que sufren.




viernes, 15 de marzo de 2013

Estamos preparados

 



Dentro de un par de días iniciamos nuestro camino:

Lo emprendemos con ilusión -y nerviosismo- por enfrentarnos con algo nuevo;
con la esperanza -quizá certeza- de que merecerá la pena;
con el abandono de reconocernos dependientes
del trabajo y la presencia de otros -y de Otro- para vivir esta semana;
con el mono de trabajo para darnos, como sea y donde sea, en cada momento;
con las gafas del corazón puestas para mirar más allá de nosotros mismos;
con el compromiso de poner la vida en juego,
   y el deseo de caminar hacia el Dios de la vida,
      y de los pobres...

Estamos preparados.


miércoles, 6 de marzo de 2013

Testimonio - Ana Gallego Ruiz


Comenzamos la cuenta atrás. Dentro de apenas semana y media estaremos pisando Onuva, comenzando a vivir esta Experiencia que llevamos preparando meses. 
Desde el Blog queremos que estos días sean especiales; por ello, hoy traemos hasta este pequeño espacio el testimonio de Ana Gallego. Como ya dijimos en entradas anteriores, Ana fue una de las responsables del grupo de #Onuva2012 junto con Amparo Rodríguez; y hoy ha querido hacernos partícipes de su experiencia personal en Onuva. Desde aquí nuestro agradecimiento.
"Hace ya mucho tiempo que anhelaba poder tener una experiencia de misión, y si podía ser en Tánger que es donde el colegio Claret de Don Benito la venía realizando desde que tengo conocimiento de él, mejor. Y así fue, me propusieron ir como una de las responsables de la experiencia misionera,... pero en Onuva. Bien es cierto, que no es lo que me hubiera gustado, pero fue un hecho que tuvo consecuencias muy positivas. Aprendí que no es necesario viajar a África para acercarse a los más pobres, y que las cosas suceden cuando tienen que suceder, independientemente de las voluntades y deseos de quien tiene que hacerlas. Nada pasa por casualidad…
Por lo que, el día 19 de Febrero de 2012 , junto con un grupo de chavales (Alberto, Juan, Christofer, Dani, Belén, Gabri, Irene y Dani), una monitora (Amparo) y un claretiano (Santi), descubrí un lugar y una posibilidad diferente que Dios me regalaba, un lugar tan lleno de vida y con un ambiente tan fantástico como es la comunidad de Onuva; situada en un pueblecito muy próximo a Sevilla , en una finca en mitad de la naturaleza, donde una comunidad religiosa, da cabida a todo tipo de personas, desde matrimonios a religiosos consagrados, y se dedican a estar al servicio de aquellos que han sido más desfavorecidos por las circunstancias de la vida, gente que ha sido abandonada de una u otra manera a su suerte y que en ese entorno han encontrado un lugar en el que sentirse queridos y protegidos, un lugar que a día de hoy pueden llamar su hogar.
Hoy quiero compartir con vosotros lo que allí viví. Muchas son las imágenes que me quedarán grabadas para siempre, como la sonrisa arrancada, gracias a un simple canto, de la cara de una residente triste que dice esperar a su madre cada día o la felicidad de otra por conseguir leer, aunque con dificultad y silabeando, el cuento de “El patito feo”. Pero lo que más me impresionó fue el agradecimiento ante un gesto tan pequeño como es compartir parte de nuestro tiempo con ellos. Una gratitud sincera en forma de caluroso y prolongado apretón de manos o abrazo, que expresaba más de lo que se puede decir con palabras, o en forma de regalo con un dibujo hecho por alguno de los residentes durante varias mañanas en el taller. Un dibujo destinado a ser vendido como parte de los escasos ingresos que recibe junto con la providencia de la que se sustenta esta comunidad, también llamada “Anav” o “ Anawin”  cuyo significado en la Biblia es “los pobres de Dios”.
De ellos aprendí muchas cosas: lo poco que realmente necesitamos para vivir, lo sencillo que es expresar agradecimiento y alegría, lo fácil que es ser hospitalario incluso en la pobreza… Y en medio de todos nosotros, en medio del grupo que hicimos posible la experiencia de Onuva 2012, experimenté como nunca antes, en lo cotidiano, en lo cercano, en los demás, la presencia de DIOS, escrito así, con mayúsculas.  Un DIOS que aún hoy y gracias a aquella experiencia solidaria, me recuerda constantemente, que ÉL se levantó de aquella mesa, se quitó el manto y se ató una toalla a la cintura, echó agua en un recipiente y se puso a lavarles y secarles los pies a sus discípulos. Y es que hoy, sigue habiendo tantos pies que lavar…"


domingo, 3 de marzo de 2013

Onuva: Comunidad Anav - Fraternidad de la Madre de Dios


Onuva es una comunidad ubicada a 5 Kms de Puebla del Rio (Sevilla), situada en un paraje natural. Surgió hace más 45 años, tras el Concilio Vaticano II, con una intensa espiritualidad mariana y de opción por los más pobres. De hecho su nombre original es Anav (Anawin), lo que significa en el Antiguo Testamento “los pobres de Yhavé”. 

 Surge la denominación "Onuva" por la dificultad de la pronunciación. También se conoce como “Fraternidad de la Madre de Dios”. Su labor misionera les ha llevado a fundar otras comunidades, no sólo por España, sino también en Portugal, El Salvador, etc.


La comunidad está formada por un matrimonio, una mujer viuda, seis religiosas, cuatro religiosos y un sacerdote.


Junto a ellos, más de cuarenta enfermos desamparados, sin recursos económicos y sin apoyo familiar. La labor prioritaria de la comunidad es devolver la dignidad de persona a estos enfermos. El centro realiza una labor asistencial orientada a hombres y mujeres en régimen de residencia en estado de empobrecimiento y para los que la administración pública no da respuesta inmediata o no existe la respuesta concreta.


Allí los residentes encuentran cubiertas todas sus necesidades: alimentación, higiene, control y seguimiento médico, terapia ocupacional, salidas terapéuticas,... y lo más importante de todo AFECTO






La finca
Lo que comenzó siendo un olivar, poco a poco se fue transformando en un espacio natural de mucha riqueza.

Como terapia para los residentes se fomentó el cuidado del medio ambiente y se comenzaron a crear bosques con árboles de diferentes especies. Llegando a conformar un verdadero bosque con más de 70 variedades diferentes de árboles.
 

Talleres
Considerando que la actuación sobre el colectivo que asisten tiene que ser lo más rehabilitada posible, se crearon diversos talleres de cerámica y bordado. Consiguiendo logros de gran belleza.

El taller de cerámica ya se caracteriza por la originalidad de los objetos que realizan.

Así mismo en el taller de bordados se realizan mantelerías y estolas, también singulares y de gran belleza.




Si quieres conocer más de este GRAN proyecto que llevan a cabo en Onuva, no dudes en visitar la página web de la Comunidad Anav: http://www.comunidadanav-onuva.com/


Fuentes:
    - Comunidad Anav (http://www.comunidadanav-onuva.com/)  
    - Documentación Colegio Claret